JORNADA DE GEOGRAFÍA UFRO 6 Y 7 DE OCTUBRE DE 2005
DIDÁCTICA DE LA GEOGRAFÍA , ESPACIO Y TECNOLOGÍA
DISCURSO
INAUGURAL
Estimado Rector de la Universidad de La Frontera , Sr. Sergio Bravo Escobar, Seremi de Educación
Sr. Francisco Laporte, Sr. Jaime
Quilaqueo, Director del
Colegio de Profesores de Chile de la Regional Araucanía , Señores académicos invitados de la Universidad de Los
Lagos, Universidad Tecnológica Metropolitana y Universidad de Bahía Blanca,
Profesores de Enseñanza Básica y Media de Historia y Geografía, colegas
acádémicos y alumnos y alumnas:
Hoy tenemos un enorme orgullo y una
gran alegría al inaugurar este la Primera Jornada de Extensión sobre Didáctica de la Geografía , Espacio y
Tecnología en la
Universidad de La
Frontera , sobre todo porque en los meses que precedieron este
encuentro varios de nosotros, académicos de la UFRO , y de las universidades invitadas y alumnos,
robándole tiempo al descanso, a nuestras familias y quehaceres, hemos juntado fuerzas para analizar,
discutir, disentir o consensuar el programa de esta jornada, que nos ayude a intercambiar
experiencias educativas respecto al uso
de tecnologías de la información y comunicaciones y de técnicas propias del
trabajo del Geógrafo, en la didáctica de la Geografía en pos del
logro de aprendizajes significativos y de acuerdo a los tiempos.
Nos anima, por un
lado, la firme convicción de acercarnos a nuestros egresados, para discutir juntos sobre la forma que debemos enseñar geografía.
Sólo
una gran compromiso y la convicción de querer hacerlo mejor, nos pueden
permitir superar las dificultades que tenemos en la Educación Superior ,
en la E.M y EB,
en parte por la subvaloración del trabajo de la docencia, por las evaluaciones
drásticamente negativas que a veces somos objeto, por la pérdida de la imagen y
valoración del profesor en la sociedad, por la difícil inserción de los
profesores nuevos, etc. Etc.. No las ocultamos, son grandes, son importantes.
Pero conocer las dificultades para nosotros significa empezar a elaborar las
estrategias para superarlas.
Yo
sé que hay dudas, que hay miedos. Todos los días se encargan de ponernos en el
camino algún obstáculo nuevo para que sigamos sintiendo que las dificultades
son superiores a nuestras fuerzas, para paralizarnos, para ver si logran
desalentarnos ya que han visto que no pueden doblegarnos, pues nuestra vocación
de servicio y amor por la profesión que elegimos está primero.
Y
por eso mismo valoramos doblemente el esfuerzo que hacen las autoridades, colegas profesores y alumnos que hoy nos
acompañan a desarrollar esta actividad, .No vamos a desconocer las enormes
preocupaciones que tenemos, sobre todo las que se abaten sobre el proceso
educativo, en particular sobre la escuela pública, sobre nuestro propio proceso
de trabajo. Estamos en medio de un enorme, enorme hostigamiento, una gran
incertidumbre para con el trabajo presente, para con el futuro, y muy
especialmente con la orientación que debemos darle a nuestro trabajo. Nos
preocupa el futuro, pero también el de los alumnos. ¿Qué enseñamos? ¿Qué
podemos darles que sea una verdadera herramienta para salir adelante?
Y
por eso precisamente este Encuentro redobla su importancia, su peso y su
trascendencia. Un encuentro bien nuestro, que parte de la discusión en las
instituciones de enseñanza, en
diferentes barrios, diferentes provincias, diferentes regiones, diferentes
países con la firme esperanza de construir entre todos.
El
Encuentro va a tener varias etapas. Esta es la primera. En el próximo año
esperamos ya estar en condiciones de
ponerlo a la discusión reencontrarnos resultados de tareas que nos propondremos
ahora. Vamos a convocar a los pedagogos, a los científicos, a los técnicos,
para recibir su aporte científico y tecnológico procurando, junto a nosotros,
allanarse a las demandas de la realidad, a ver si es posible que inviertan el
pensamiento mágico según el cual lo que se escribe en un papel puede ser un
mandato para transformar la realidad.
Consensuaremos
propuestas que esperamos logremos socializar con pedagogos que no vinieron
hoy, para ampliar la discusión. Conocemos
más que nadie la realidad educativa, las necesidades y también las carencias.
Pero también sabemos que aún dentro de las limitaciones, tenemos posibilidades
dentro del proceso educativo.Tenemos fuerza, estamos organizados, vamos a
intentar un camino en contra del fatalismo, y lo vamos a hacer de un modo
creativo, de un modo dinámico, con fuerza y con autonomía.
Porque
debemos, incidir en el mejoramiento de nuestras practicas eduxcativas, y en el
mejor uso del conocimiento científico geográfico, para lograr darle la
relevancia social y formativa que esta tiene. Tenemos enormes dificultades que
enfrentar.
Queremos
una definición efectiva y eficiente. Con una eficiencia al estilo de la
eficiencia que entendemos los trabajadores de la educación para que la
educación sea decididamente un instrumento para confrontar con el modelo
ideológico que se mete a presión adentro de las escuelas.
El
país es muy grande y nuestras realidades son muy distintas, por lo que adaptar
el curriculum para hacerlo pertinente a la realidad local y a la vez preparar
didáctico no será una tarea fácil, pero nos ayudará a darnos cuenta que no
estaremos solos. También tenemos distintas historias, distintas formas de
construcción, distinta religiosidad, distintas convicciones, sin embargo, aquí,
hoy y mañana nuestro principal interés es formar a la persona del alumno. La
diversidad debemos tomarla como una
ventaja que no es inconveniente, para que no intentemos también desde el aula
un proceso hegemónico y absolutamente unificado. Porque esto que aparentemente
destruye el individualismo, también destruye la cultura popular, destruye los
derechos de los alumnos también nos destruye a nosotros mismos en la
incapacidad de comprender que hay una pluralidad que puede contenernos
absolutamente a todos.
Vamos
a tener que hacer un gran esfuerzo, seguramente, porque hay que buscar una
alternativa amplia, inclusiva, plural, pero profundamente humana y
profundamente ética.
Serán
dos días de deliberaciones, pero ojalá nos demos cuenta que no sólo nos contamos anécdotas, sino que hemos
sido capaces de hacer hacer un buen análisis y elaborar propuestas concretas, proyectos de
trabajo, alternativas para cambiar el rumbo de la enseñanza de la geografía. Reflexionemos
cómo seleccionamos los contenidos, cómo abordamos la didáctica. Si nuestras
prácticas son más autoritaria o menos autoritaria, si trabajamos con el
consenso, si permitimos la participación de los alumnos en el aula.
Cuando
entendamos que el silencio del alumno no es bueno, que es necesario que abordemos el tema de la creatividad, la
construcción del pensamiento crítico, estaremos
en condiciones de decir que estamos formando a un ciudadano cada día más que
podría ayudar a gobernar y construir futuro para nuestro país.. Dependerá de nuestra
actitud, de nuestra presencia, con los contenidos que seleccionamos, y hasta de
la forma en que nos paramos frente al aula.
Si
sirve que los alumnos se memoricen la Constitución , o sepan de los derechos del niño,
con explicar cómo debe ser el ejercicio de la democracia, si después los alumnos
no la pueden practicar.
¿De
qué sirve que le estemos todo el día explicando a un chico cuáles son sus
derechos si después cuando llega a la casa lo matan a palos, y tendrá que
resignarse a aceptar que su padre no tiene trabajo? ¿De qué sirve hablar del
respeto, de qué sirve hablar de diversidad, de qué sirve hablar de pluralismo,
si después el que piensa diferente en el aula no se puede expresar?
La
geografía ayuda a gobernar en democracia, pero a causa de la globalización, no
cuentan los gobiernos nacionales pierden cada día más protagonismo. Son otras
entidades las que toman decisiones.
Cómo
entonces hacemos de la democracia una práctica. Es una práctica en la que
fundamentalmente muchos decimos, y en parte es verdad, "el conocimiento es
poder". Pero no es una verdad absoluta. El conocimiento es poder si lo
distribuimos equitativamente. Pero si además las personas que acceden al
conocimiento pueden participar, pueden actuar, pueden resolver y pueden hacerlo
con otros, conjuntamente, para modificar su realidad. Porque si el conocimiento
sólo me sirve para nutrir de técnicos a las empresas que los siguen explotando,
no es el tipo de conocimientos que nos dará poder, no es un ramillete de
conocimientos instrumentales o de saberes desprendidos de su historia, su
relación con la realidad, su práctica concreta el que nos va a ayudar a salir
adelante.
Pensemos
un poco. Pensemos un poco en la vieja escuela, en la escuela de la Generación del 80, en
la escuela normalista, que tuvo grandes virtudes, no lo dudo. Puso énfasis en
la incorporación masiva a las escuelas, en la igualdad. Logró una buena
alfabetización en un tiempo en que en América había -y sigue habiendo- países
con 60, 70, 80% de analfabetismo. Una escuela que tuvo un buen desarrollo
curricular. Pero también, una escuela que nunca pudo asumir la cultura popular
como cultura propia, y terminó imponiendo el modelo cultural de las clases
dominantes.
Entonces,
los alumnos de la escuela de la
Generación del 80 terminaron aceptando su rol, su papel, el
de peón de campo o el de científico dentro de los lineamientos que el modelo
hegemónico había dicho que debía desempeñar.
Y
la escuela transmitió esa cultura y transmitió esos valores. Hoy tenemos una
oportunidad. Le podemos dar un nuevo sentido a la educación geográfica. Podemos
orientarla de un modo distinto,
defendiendo al rol de la geografía en la formación de las personas,
evitando que se diluya en las ciencias sociales.
PRESENTACION
La necesidad de reflexionar teórica y
empíricamente sobre los desafíos que enfrentan los profesores que enseñan
geografía en nuestro país en la enseñanza básica y media, en las actuales
condiciones de globalización, innovación y avance tecnológico, propicia que la Universidad de La Frontera , a través del
Departamento de Ciencias Sociales, Línea de Geografía, la Sociedad Chilena
de Ciencias Geográficas, la Secretaría Ministerial de Educación de la Región de La Araucania , y el Colegio
de Profesores, organizan el Seminario Taller “Didáctica de la Geografía , Espacio y
Tecnología.
Para lograrlo
nos hemos propuesto como objetivos:
1
Reflexionar
sobre la geografía como objeto educativo, especialmente sobre estrategias y metodologías que es
necesario incorporar a la
Enseñanza , considerando a los nuevos objetivos de una
sociedad en red, y en la era de la información, y su actual carácter inclusivo,
con el fin de aprehender un nuevo concepto de espacio y las tecnologías que son
susceptibles de utilizar en el proceso educativo, entre ellas, los TIC, los SIG
y la cartografía táctil.
2
Crear
vínculos entre docentes de entidades educativas nacionales e internacionales,
el Colegio de Profesores, y los
profesores de Enseñanza Media, para el desarrollo de recursos y
estrategias de enseñanza innovadoras, que den cuenta de la importancia de la geografía como ciencia que
promueve el conocimiento, la comprensión
y apropiación del entorno local, regional y global, de manera que los
estudiantes y docentes se inserten adecuadamente en él, trasformándose en
actores de su propio desarrollo.
3
Promover
la participación activa de los estudiantes de Pedagogía en Historia y Geografía en la investigación de
los temas del Seminario-Taller.
Por Jorge Hernández
González
Universidad de la
Frontera.
Introducción.
La Comisión Organizadora del Segundo Taller de
Geografía me solicitó que diera inicio a la presentación de ponencias
seleccionando algunas ideas que se difunden por la red, mezcladas con
percepciones personales sobre los problemas que enfrenta nuestra disciplina en
la enseñanza, así como también destacar la importancia que ésta debería tener
en la educación moderna de nuestra sociedad.
Creo, que esta solicitud es muy pertinente en
un taller donde la temática central es la didáctica de la disciplina, porque
cualquier saber que participe del currículo de la enseñanza debe aprovechar
todas las oportunidades posibles para evaluar o reflexionar sobre el papel que
cumple la disciplina, en su gran objetivo de educar a las nuevas generaciones
de niños y jóvenes de nuestra patria o de nuestra región.
En el caso de la Geografía esta tarea reviste
particular atención, en consideración a su inclusión en el currículo escolar
integrada a la Historia o a las Ciencias Sociales. Debido a ello, según la
opinión de la mayoría de los profesores de la especialidad, la disciplina
aparece disminuida y desperfilada: los programas de la asignatura asignan
directamente más tiempo, más temáticas y más continuidad a Historia que al
resto de las Ciencias Sociales; en la Enseñanza Media sólo en Primer y Cuarto
años se plantean unidades de Geografía. A esto se suma la falta de confianza
que generalmente manifiesta el profesor del ramo para enseñar Geografía u otras
disciplinas de las Ciencias Sociales, que no sea la Historia. Esencialmente, la
Historia se ve favorecida en el proceso enseñanza-aprendizaje por tener
temáticas muy cercanas a los intereses de la gente, por su hilo conductor más
comprensible y por la importancia que ven en ella los docentes para entender el
presente de la Humanidad. En estas circunstancias, la ciencia geográfica pasa a
jugar un rol de apoyo a la comprensión de los sucesos históricos, aportando los
antecedentes geográficos de localización o caracterización de los escenarios de
la Historia .
La
conclusión que brota espontáneamente de estas evaluaciones es que nuestra
escuela no prepara adecuadamente a los educandos en lo que respecta a la
dimensión espacial o geográfica de la sociedad humana, que no entrega una
cultura geográfica contundente a los futuros ciudadano o que lo geográfíco es
solo mapas donde se ubican cerros, ríos, caminos o ciudades. Y que ante estas
deficiencias crónicas, nunca son suficientes los esfuerzos para mejorar y hacer
más eficiente y equitativa la docencia en las Ciencias Sociales, especialmente
en relación al logro de una real educación geográfica.
En mi opinión, lo anteriormente dicho tiene
mucho de verdad. Creo que en la Enseñanza Básica y Media chilenas la formación
geográfica es débil y difusa; pero creo que también ocurre lo mismo con la
Historia y por supuesto con las demás ciencias de la sociedad. No porque en el
subsector se da más importancia a la Historia significa que estamos plenamente
satisfechos con el logro de los objetivos que se persiguen con esta disciplina.
En realidad, se observan muchas falencias en cualquier área disciplinaria
incluida en el currículo y el problema no pasa tanto por la carga horaria
asignada, ni por características
especiales de la asignatura. El problema es mucho más complejo y por lo tanto
requiere también soluciones complejas. Pero, aquí vienen en nuestro apoyo las
nuevas ideas o tendencias geográficas, la teoría de sistemas y la masificación
de grandes innovaciones tecnológicas, siempre y cuando tengamos la voluntad, la
capacidad y la paciencia para recurrir sistemáticamente a ellas, individual y
grupalmente.
Educación y Geografía.
La Geografía se encuentra en los diseños
educativos de la mayoría de los países del mundo, en forma independiente o
dentro de un área más amplia. Y esto ha sido así desde los primeros momentos de
la institucionalización educativa: por inercia o por ser verdaderamente
necesaria sean cuales fueren los objetivos dados al sistema educativo, por ser
un instrumento imprescindible para la afirmación del Estado o para la
afirmación personal. Pero, dada la antigüedad y evolución de la ciencia
geográfica han sido varios los cometidos que se le han asignado a lo largo del
tiempo, participando en la construcción y transmisión de la memoria de una
sociedad acorde al momento histórico que se viva. Así en Europa, desde fines
del XIX se refuerza el paradigma patriótico trasmitiendo la escuela la primacía
del Estado con su identidad y sus límites. Y poco a poco se pasará de enseñar
una geografía de un mundo de grandes naciones que dominan a las más pequeñas y
a las colonias, a la geografía de los bloques antagónicos, y en la actualidad,
con la globalización, la mundialización, se debe enseñar una geografía que
desde lo local se aproxime a lo mundial (Villanueva, 2002).
Por otro lado, los paradigmas de la ciencia o
filosofías predominantes han ido desarrollando distintos campo-objetos y
finalidades para la geografía, lo que tarde o temprano trasunta a la educación.
El positivismo decimonónico hizo florecer una geografía especializada muy
ligada a las ciencias de la naturaleza, aunque despreocupada del papel del
hombre sobre el espacio que vivía y construía socialmente. Pero también había
ideas unificadoras que querían rescatar para la geografía lo humano y lo
natural. Así, ya antes de la Segunda
Guerra el geógrafo polaco, Ludomir Sawicki, escribía: “La educación existente hasta ahora en la sociedad fue
llevada a cabo en las escuelas, y consistía exclusivamente en cultivar las
artes o las ciencias. Allí, emergieron dos campos. El primero integrado por
seres humanos, quienes están influidos principalmente por la estética,
literatura, historia y filosofía, quienes examinaron al mundo con ojos de
idealistas, fijos en el pasado. El segundo campo de estudio proviene de lo
empírico y examina al mundo con los ojos de realistas. Si se cae en aceptar
todo por las ideas o el abarcar la totalidad por lo tangible, uno y otro campo
juzgan a la realidad falsamente, cometiendo errores en el área de la vida
pública. La Geografía nos obliga a poner ambos puntos de vista juntos y a unir
las perspectivas científicas y humanistas para crear un todo orgánico, lo que
nos permite ver con ojos de científicos y humanistas simultáneamente… La
Geografía moderna es un campo que quiere unificar la totalidad de los fenómenos
terrestres para comprenderlos con una visión coherente. Si nosotros creamos el
cosmos y el orden eterno de las cosas que entendemos, gobernaremos nuestra
tierra y gente con aprecio y las conduciremos hacia donde las necesidades
sociales y nuestra conciencia nos diga (Sawicki, 1932).
Como se puede observar,
Sawicki quería que la Geografía le brindara a los alumnos el conocimiento
amplio y general, útil en la vida cotidiana. Esperaba que esta ciencia se
convirtiera en el centro de la educación general…Vio a la Geografía como la
única disciplina en la que se podrían cumplir todos los requerimientos del
llamado “axioma pedagógico”, principio que establece que no todas las
categorías del conocimiento pueden ser utilizadas, efectivamente en la práctica
de la enseñanza (Wilczynski, 1996). Pero, el mundo de la posguerra vio renacer
con más fuerzas el positivismo científico y la Geografía quiso ser más ciencia,
cayendo en la especialización, en la fría cuantificación y en anteojeras
teoréticas, a pesar del desarrollo que adquiría la Teoría General de Sistemas
en la década de los 60.
Educación geográfica
hoy
A fines del siglo XX y comienzos del XXI, 70
años después de la muerte de Sawicki, gracias a la mayor influencia del
paradigma comprensivo-hermenéutico, la educación geográfica como que busca
jugar un papel de mayor trascendencia social que sea más práctico, no solo
conociendo el mundo, sino que entendiéndolo, comprendiéndolo, para solo
entonces mejorarlo si es que ello fuera posible y pertinente.
Oscar Buitrago, en su artículo “La educación
geográfica para un mundo en constante cambio” (2005), se pregunta “qué es
aquello que la Geografía como ciencia y disciplina, le puede aportar a un
individuo para que pueda ser más humano y altamente innovador, y a una sociedad
para que sea más justa y equitativa”. Y siguiendo a Moreno y Marrón (1996),
responde: “Dado que la Geografía como ciencia permite identificar, cualificar y
cuantificar las diferencias entre espacios geográficos, es capaz de aportar a
cualquier persona conocimiento fundamental para la comprensión del lugar que
ocupa en el mundo y para el entendimiento de las relaciones entre los seres
humanos, y entre éstos y su entorno…Sin embargo, es necesario hacer un llamado
de atención acerca de que dicha comprensión debe dar a cada persona la
capacidad, por un lado, de reflexionar acerca de sí mismo, de su sociedad y de
la forma como se relacionan -tanto individuo como sociedad- con el entorno, y
por otro, de autodeterminación para la búsqueda de un mejor vivir.
Por su parte, la Comisión de Educación
Geográfica de la Unión Geográfica Internacional (UGI, 2000), señala: “La disciplina geográfica debe comprometerse
a mejorar la capacidad de todos los ciudadanos para crear un mundo más justo,
sostenible y con calidad de vida para todos y particularmente cada persona de
todo el mundo debe tener la capacidad de defender y ser sensible hacia los
derechos humanos; la capacidad de comprender, aceptar y apreciar la diversidad
cultural; la capacidad de comprender, empatizar y criticar puntos de vista
alternativos sobre las personas y sus condiciones sociales; buena voluntad para
ser consciente del impacto de sus propios estilos de vida sobre sus contextos
sociales local y general; una apreciación de la urgente necesidad de proteger
nuestro medio ambiente y proporcionar justicia ambiental a las regiones y
comunidades locales que han sufrido una devastación ambiental; capacidad para
actuar como un miembro informado y activo tanto de su propia sociedad como de
la sociedad global”
De este modo, sigue Buitrago, la educación
geográfica, sin importar el nivel en que se esté formando, debe dar las
siguientes competencias geográficas, entendidas como las capacidades de una
persona para desempeñarse acertadamente en relación con el espacio, las cuales
están acorde con los desafíos del siglo XXI:
El ser en la dimensión
personal, que
implica la conciencia de la propia contribución personal a la protección
ambiental, considerando que saber acerca de la importancia y la finitud de los
recursos naturales y de la fragilidad de los ecosistemas, propiciará la
participación activa en las decisiones que sobre ellos se tomen.
El ser en la dimensión
social, que implica
la capacidad y buena voluntad de trabajar con otros ciudadanos con distintas
identidades culturales en diferentes escenarios públicos para crear un terreno
común.
El ser y saber hacer
en la dimensión espacial, que se refiere a la necesidad de los individuos de verse como miembros
de múltiples y superpuestas culturas a escala local, regional y global. La
importancia del desarrollo de habilidades espaciales en los individuos en las
diferentes escalas radica en que para su acertado desempeño en sociedad, el ser
“siendo” en un territorio propicia la protección del mismo y el deseo de
participar en las decisiones públicas o privadas que implican la gestión y
administración de esa categoría espacial; esto es, siendo y haciendo en la
identificación con el territorio.
Educación geográfica y
globalización
Actualmente, la Geografía tiene un contexto
socioespacial que la sitúa ante retos verdaderamente necesarios de intersección
y, por tanto, en el ámbito de la ciencia sociales, su figuración no debe pasar
desapercibida: quizás como nunca antes el mundo está cambiando a gran velocidad
y son los avances tecnológicos los responsables de que día a día el planeta se
encoja, hasta tal punto que hay quienes han llegado a pensar que distancias y
límites han desaparecido lo que no justifica que una ciencia se encargue de su
estudio. Pero la verdad es que las relaciones que se establecen entre los
hechos que se dan localmente y el funcionamiento global, hacen necesario que
para poder tener una aproximación satisfactoria de todo fenómeno se deba poseer
un pensamiento de tipo geográfico que, sin lugar a dudas debe provenir de una
educación geográfica contextualizada. El entendimiento del fuerte
entretejimiento de los lugares se convierte en unos de los desafíos más
interesantes de la Geografía: hablamos aquí de la globalización; los mejores
lugares se convierten en puntos de una red altamente articulada y lo
suficientemente flexible como para permitir la rápida alternancia en la jerarquía
de los mismos. Por tanto, entender por ejemplo, que los actores espaciales ya
no son el territorio nacional o los países, sino las ciudades o, más
específicamente, los lugares dentro de las ciudades, requiere de una formación
geográfica acorde con dicha realidad.
Milton Santos, en una entrevista dada en 1998,
señalaba que la globalización era el
momento de la historia en que el mundo se encuentra realmente mundo y que el
mundo se instala en todas partes; ante esto, uno de los problemas que
debíamos enfrentar como mundo académico era el de nuestra identidad como
latinoamericanos, dado que todavía somos dependientes de visiones externas, que
luchan por otros intereses: se hace imprescindible construir otra
epistemología, primero del mundo y después de América Latina. Momento necesario
de revisión de la ciencia, puesto que las ideas para ser eficaces deben
apropiarse de la realidad. La globalización nos da esa oportunidad, porque ella
significa la vuelta a la noción del territorio que el hombre tenía en la
primera fase de la historia, y que aparentemente la globalización elimina.
Gracias a esto, la Geografía vive su Edad de Oro, su mejor época, pero tal vez
por lo mismo nunca ha estado tan amenazada. El mundo nunca fue tan bien
conocido como hoy, nunca antes la información había sido tan masiva e
instantánea: tenemos las bases para construir el proceso del mundo. Si no lo
hace, la disciplina caerá en la irrelevancia.
Con la globalización la ciencia geográfica gana
terreno. Pero los enfoques tienen que cambiar. El contenido de la enseñanza
tiene que cambiar. El hecho de que los medios de comunicación social nos
informen todos los días, reduce la necesidad de la descripción.
La Geografía tiene que ser una filosofía. Su
base tiene que ser teórica, entendiendo que el mundo se verá de una manera
particular en un punto dado, de otra manera en otro lugar. Pero con la
globalización todos son interdependientes, lo que crea una nueva situación en
la Geografía, que es inteligible a partir de los grandes procesos globales,
después de los grandes procesos nacionales, y más adelante los procesos que se
verifican en cada lugar. Todos estos niveles visibles únicamente por la vía de
la teoría, teoría que debe esta fundada en la “historia del presente”. El
problema es que la Geografía todavía
continúa trabajando como si el mundo no hubiera cambiado; incluye la
globalización en su discurso pero no en el contenido profundo, en su
construcción intelectual. Esta es la tarea pendiente de la Universidad, de
esa Universidad que no cae en el conformismo y que no se alimenta de intereses
externos que no son los nuestros.
Conclusión.
En conclusión, el gran desafío que enfrenta la
enseñanza de la Geografía, en Chile o en el mundo, no son las escasas
oportunidades que se dan para ella en los currículos de enseñanza básica o
media. Ello se puede solucionar fácilmente con un enfoque sistémico que integre
inteligentemente como problema, en cualquier temática del programa, las
diversas dimensiones o perspectivas que interesan de la sociedad humana:
histórica, geográfica, económica, sociológica, cívica, etc.
El gran
reto es que los docentes de la disciplina sean competentes en el conocimiento
de los fines y de la importancia educativa de la Geografía o de las otras
ciencias sociales, de lo que ocurre en una sociedad que desconoce o entiende
erróneamente la dimensión espacial (inconsciencia metacognitiva). Siguiendo a
Durán D. (1999), y a modo de resumen,
las competencias específicas que desarrollaría la disciplina serían entre
otras:
- Saber
pensar el espacio en función del tiempo
- Desarrollar
el sentido de arraigo y pertenencia al lugar, el país, la región
- Reconocer
las características componentes de los ambientes y territorios en su
especificidad y en sus aspectos contrastantes.
- Percibir
adecuadamente los riesgos derivados de la acción antrópica sobre los
espacios geográficos y evaluar comportamientos positivos y negativos.
- Desarrollar
la capacidad de pensar en un mundo globalizado y también de actuar en
términos locales.
- Crear
capacidad para la toma de decisiones.
- Desarrollar
la conciencia territorial.
- Valorar
al hombre y a su cultura en relación al territorio.
- Participar
en la conservación del medio ambiente con un actuar responsable.
- Desarrollar
habilidades para decodificar con acierto mapas, cartas, imágenes
satelitales y otras fuentes de información.
- Actuar
con espíritu tolerante en ámbitos de convivencia.
- Comprender
los procesos sociales, culturales y económicos que han producido formas
concretas de ocupación y utilización del espacio geográfico.
- Saber
integrar fenómenos locales en escenarios naturales, sociales y económicos
de mayor escala.
Y la gran tarea para todos nosotros, geógrafos,
historiadores, sociólogos, filósofos de la Universidad es (re)construir las
bases teóricas y metodológicas de las Ciencias Sociales, que sean pertinentes a
nuestra realidad, a nuestro tiempo, a nuestros intereses.
Bibliografía
- Asociación
Nacional de Profesores de Geografía de Uruguay.(2002) “Propuesta de
Inclusión de Geografía en Bachillerato”. www.tems.edu.uy/
- Buitrago,
Oscar (2005) “La Educación Geográfica para un Mundo en Constante Cambio”.
Biblio 3W- Geo Crítica. U. de Barcelona. www.ub.es/geocrit/b3w-561
- Liberali,
A.(1999) “Distinción al Dr. Milton Santos” Boletín del Cehu N°4. Buenos
Aires.
- Villanueva,
José (2002). “Algunos rasgos de la Geografía Actual” Biblio 3W www.ub.es/geocrit/b3w-342.htm
- Wilczynski, Witold (1998) “¿Por qué es importante la Geografía?” Rev. Meridiano, N° 6. Buenos Aires.
La geografía y la enseñanza de valores en la
educación media chilena
Elisa
Pérez Salvatierra (*)
1.
Introducción
A
partir del año 1998 en el contexto de la Reforma Educacional , con el fin de modernizar la educación y de
mejorar su calidad para responder a las demandas sociales del siglo XXI, comenzó a aplicarse en Chile el nuevo
curriculum de educación media.
El
Sector de Aprendizaje de Historia y Ciencias Sociales reemplazó a las
asignaturas que tradicionalmente se conocían
como Historia, Geografía y Educación Cívica, teniendo como propósito desarrollar en los
estudiantes los conocimientos, habilidades
y disposiciones que le permitan comprender su entorno social y orientarlos hacia una actuación responsable y crítica en
la sociedad sobre la base de principios
de solidaridad, cuidado del medioambiente, pluralismo, valoración de la
democracia y de la identidad nacional.
Se pretende que los estudiantes
perciban la Historia
y Ciencias Sociales entregue aproximaciones
conceptuales y habilidades para conocer el medio y sentirse motivado a
participar activamente en este como
actores sociales. En el Sector se explicitan objetivos
fundamentales y contenidos
relativos a las principales
características sociales, geográficas, políticas y económicas del mundo que circunda al estudiante y sus
articulaciones con realidades más abstractas y lejanas (MINEDUC, 1998).
En
este contexto, se desarrolla el siguiente trabajo, destacando el rol de la
Geografía como
una de las Ciencias Sociales y
algunos valores que debería lograr como
aprendizajes en los discentes de la educación media.
2.
La globalización y sus principales efectos en la sociedad actual.
La
globalización es un proceso que en las
dos últimas décadas del siglo XX ha afectado a las sociedades del mundo entero,
provocando profundos cambios económicos, políticos, sociales, ecológicos y
culturales.
Entre los rasgos definitorios de
esta sociedad de la información destacan, según Echeverría (2000):
- Aceleración
del cambio, ligado a la explosión del conocimiento en las ciencias y la tecnología.
- Desarrollo
de la complejidad, generadora de nuevos comportamientos socio -
profesionales.
- Desmaterialización
de los intercambios y de los sistemas de producción, acompañada de la
importancia creciente de actividades de creación, dirección y gestión.
- Profundas
transformaciones en el mercado
laboral, inestabilidad laboral, desaparición de algunos tipos de
trabajo, mayor flexibilidad laboral y trabajos emergentes.
- Continúa
evolución de los puntos de referencia, con el consiguiente riesgo de
pérdida de identidad grupal e individual ante los efectos de la “globalización”.
Instituciones tradicionales como la familia, la iglesia, entre otras, ya
no tienen la importancia que tenían antes en la formación valórica de las
nuevas generaciones.
- Requerimiento
de nuevas competencias de tipo
socio - profesional, dentro de un mundo donde la movilidad se impone.
Al parecer, el sector más afectado por la aceleración del cambio es la tecnología de la información y la
comunicación (TIC). Según Delors, J.
(1996), en esta sociedad del siglo
XXI, compleja, cambiante, y con
tanta información, la educación
debe proporcionar las cartas náuticas
adecuadas para poder navegar en ella.
Para cumplir con su misión, debe preocuparse por desarrollar
competencias básicas en torno a cuatro
pilares fundamentales: aprender a conocer
(adquirir los instrumentos de la comprensión);
aprender a hacer, para poder
influir sobre el propio entorno; aprender
a vivir juntos, para participar y cooperar con los demás en todas las actividades humanas; aprender a ser (desarrollarse como
persona). Esta recomendación ha sido considerada como referencia en los
planteamientos básicos para iniciar el proceso de reforma educacional en diversos países del
mundo occidental.
3. El
contexto chileno. La enseñanza de la Geografía en el nuevo
curriculum de Educación Media.
En la fundamentación
de la Reforma
Educacional Chilena, se consideraron las sugerencias de
modernización de la educación, que hiciera la UNESCO , con vista al
inicio del siglo XXI, la globalización y sus efectos, en especial, el fenómeno del cambio y la
incertidumbre ante el futuro.
Los nuevos planes de
estudio y programas de la educación media, se aprobaron el Chile mediante el Decreto Supremo Nº 220 de 1998,
comenzando a aplicarse paulatinamente, a partir del 1º EM, desde el mismo año. El curriculum se estructuró en sectores y
subsectores de aprendizaje; las asignaturas
conocidas como Historia y Geografía, Educación Cívica se aglutinaron en el sector curricular de
Historia y Ciencias Sociales tanto en la Formación General
como en la
Formación Diferenciada.
El curriculum del sector Historia y Ciencias Sociales está orientado a
que los estudiantes:
·
Desarrollen
una visión comprehensiva de la realidad social, tanto en términos históricos
como contemporáneos, entendiendo que ésta es una realidad compleja sobre la
cual existen distintas perspectivas para abordarla, entre disciplinas, al
interior de cada una de ellas y en la misma sociedad.
·
Conozcan
y comprendan los derechos y deberes que implica la vida en democracia,
incluyendo la participación responsable en actividades comunitarias, el
reconocimiento de la legitimidad de diversos puntos de vista sobre la realidad
social y la valoración de principios básicos de libertad, igualdad, justicia,
pluralismo y respeto a los derechos humanos.
·
Comprendan
el conocimiento como una búsqueda permanente y nunca acabada de la verdad.
·
Desarrollen
una actitud de respeto a la diversidad histórico-cultural de la humanidad y
valoren la propia identidad.
·
Valoren
a todos los seres humanos por su dignidad esencial como personas, entendiendo a
la persona humana como sujeto autónomo dotado de capacidades y derechos.
·
Desarrollen
el sentido de pertenencia y solidaridad hacia comunidades cada vez más amplias,
desde su localidad hasta la humanidad.
·
Se
sensibilicen respecto del impacto provocado por la acción humana sobre el
entorno, propendiendo a generar una actitud de responsabilidad ecológica y
respeto hacia los equilibrios ambientales.
·
Desarrollen la
capacidad de identificar, investigar y analizar problemas propios de la
realidad histórica, geográfica y social, aplicando un manejo riguroso de la
información y distinguiendo entre opiniones, interpretaciones y hechos.
·
Desarrollen
habilidades de reflexión crítica en torno a problemas sociales, de formulación
y defensa de posiciones propias y de discusión de alternativas de solución.
Al revisar los objetivos
fundamentales y contenidos mínimos propuestos (MINEDUC, 1998), se identifican como propios de la Geografía los siguientes:
Primer Año
Objetivos Fundamentales. Los alumnos y las alumnas
desarrollarán la capacidad de:
·
Reconocer
los rasgos geográficos, económicos, sociales y culturales característicos de su
región, identificando relaciones entre ellos, y explorando su historicidad.
·
Valorar
la preservación del medio ambiente, comprendiendo la interrelación entre éste y
la vida humana.
·
Vincular
la realidad de su región con la realidad nacional y analizar la inserción de su
región en el país, identificando los rasgos que los hacen parte de una
comunidad nacional.
·
Buscar, organizar y comunicar información
sobre la región y el país, en forma oral, escrita y gráfica, respetando
criterios de rigurosidad en el manejo de las fuentes y en el análisis.
·
Reconocer la diversidad de visiones que
existen sobre los problemas sociales, respetando el derecho de plantear y
debatir diferentes puntos de vista.
·
Entenderse a sí mismos como parte de una
comunidad local, regional y nacional, con una institucionalidad y un territorio
común, y problemas y responsabilidades compartidas.
Contenidos
·
Entorno natural y comunidad regional
·
Organización regional
·
Sistema económico
nacional (geografía económica de Chile)
Tercer año
Objetivos Fundamentales. Los alumnos y las
alumnas desarrollarán la capacidad de:
·
Situar
espacial y temporalmente la tradición histórico-cultural occidental en el
contexto mundial.
Cuarto Año
Objetivos Fundamentales. Los alumnos y las alumnas
desarrollarán la capacidad de:
·
Identificar
las grandes regiones geopolíticas que conforman el mundo actual, conociendo sus
principales rasgos geográficos, demográficos, económicos, políticos y culturales.
·
Entender
la complejidad de algunos de los grandes problemas sociales del mundo
contemporáneo, como son la pobreza y el deterioro medio ambiental; comprender
que su resolución no es simple y que implica la acción conjunta de diversos
actores sociales; valorar la solidaridad social y la importancia del cuidado
del medio ambiente.
·
Analizar la inserción de Chile en América Latina y
el mundo.
·
Seleccionar,
interpretar y comunicar en forma oral, escrita y gráfica información histórica,
geográfica y social, utilizando una pluralidad de fuentes, incluyendo
información difundida por los medios de comunicación social.
·
Valorar
la diversidad cultural de la humanidad.
Contenidos Mínimos
·
El mundo
contemporáneo: regiones del mundo: caracterización geográfica.
·
La pobreza y el
deterioro ambiental.
·
América latina contemporánea: geografía física y humana
Los fundamentos curriculares
señalan que el sector de Historia y Ciencias Sociales tiene por propósito
desarrollar en los estudiantes conocimientos, habilidades y disposiciones que
les permitan estructurar una comprensión del entorno social y les orienten a
actuar crítica y responsablemente en la sociedad, sobre la base de principios
de solidaridad, cuidado del medio ambiente, pluralismo, y valoración de la
democracia y de la identidad nacional. Se
pretende entregarles herramientas para enfrentar los desafíos que impone
un mundo que cambia aceleradamente y que es cada vez más complejo e
interconectado. Se trata de que perciban
que la Historia
y las Ciencias Sociales no constituyen un saber lejano y desvinculado de su
mundo, sino que entregan aproximaciones conceptuales y habilidades para comprender mejor sus vidas, reflexionar
sobre sus opciones, delinear
planes de futuro, entender el
entorno social y el mundo contemporáneo, reflexionar sobre el curso de los
acontecimientos y sentirse motivados a participar activamente en diversos
niveles en la resolución de los problemas de la sociedad (MINEDUC, 1998).
La propuesta curricular parte del supuesto que cada una de las
disciplinas del sector hace un aporte específico, el que
constituye un fundamento básico en la formación de los estudiantes. No
obstante, se postula como necesario lograr una enseñanza integrada de estas
disciplinas, para asegurar que los estudiantes no se queden con una visión
fragmentada de la realidad social, sino que logren aproximarse a una
comprensión de la complejidad y causalidad múltiple de los fenómenos sociales,
entendiendo que hay diferentes perspectivas para abordarlos. Se profundiza así la
formación lograda en la educación básica, abordando la realidad social con
mayor rigor y complejidad analítica y mayor amplitud temática.
Es necesario
recordar que en el enfoque integrado de las Ciencias Sociales en las distintas
unidades que tienen como eje vertebral otra
ciencia social que no es la
geografía que esta pasa a ser una
ciencia auxiliar aportando sus conocimientos en
la localización, conceptualización
e interpretación de los fenómenos humanos que se presentan en
alguna región del planeta, a través de
estrategias metodológicas que propicien la observación, descubrimiento o
indagación del conocimiento, en forma individual y de trabajo
colaborativo. No obstante lo señalado,
es posible señalar que la
Geografía como disciplina
puede contribuir al logro de los siguientes aprendizajes relacionados
con valores en los estudiantes de educación media:
1)
Aprendizaje de nuevos conceptos y representaciones: aumento de
auto confianza en la capacidad de aprender. Los cuatro aprendizajes o competencias básicas de la educación recomendadas por la UNESCO : aprender a conocer o saber, aprender a ser, aprender a hacer y aprender a estar o
vivir juntos, está relacionadas entre sí. Según Weinstein (2001), la
competencia aprender a ser sintetiza
las competencias aprender a conocer,
aprender a hacer y aprender a estar, aún más, apunta a formar personas libres, con
criterio propio y autonomía en las
decisiones.
La
globalización plantea un reto a las
ciencias del espacio, entre ellas la geografía, en cuanto al significado de
lugar y el de cultura. Al respecto, Albet y Benejam (2000:8) manifiestan que
"los contactos entre personas de diferentes latitudes así como las
relaciones económicas, de poder y de dominación social se han ido extendiendo y
afectando las tradiciones y creencias, modificando prácticas sociales,
alterando ideas y valores, replanteando significados simbólicos". Esta situación debe ser parte importante del conocimiento
que cualquier persona debe manejar hoy en día para su acertado desempeño en la
sociedad global, son los conocimientos
necesarios para moverse a escala
planetaria.
Concordante
con lo anterior, cuando el estudiante logra aprendizajes
significativos y constata sus avances, va aumentando la confianza en sí mismo y
en su capacidad de aprender, con ello se va fortaleciendo su autoestima o
valoración de sí mismo y creciendo en su
desarrollo personal. Estos aprendizajes
tienen que ver no sólo con aprender
a saber o conocer sino también con
aprender a ser.
A
partir de la década del sesenta, representantes de la Escuela de Frankfurt como
Marcusse, Adorno, entre otros, critican
el empirismo positivista, la racionalidad técnica proponiendo una nueva teoría
crítica de la sociedad que en las Ciencias Sociales corresponde a los paradigmas
humanista y crítico o
marxista (Benejam y Pages, 1998). El
paradigma humanista, que en educación se conoce
como hermenéutico considera que el conocimiento es producto de la actividad humana y de la experiencia
del mundo, vivida por el hombre. El objetivo del conocimiento ya no es la
eficacia, sino la comprensión del mundo, por lo cual, el mundo social y cultural no se puede
conocer exclusivamente por las
manifestaciones observables, es necesario también conocer los significados, razones e intenciones
subjetivas de las personas que observan, vivencian, interpretan, asimilan. Las
teorías de aprendizaje concordables con este
paradigma son las que sustentan que el conocimiento es una construcción
personal y con el otro.
En
este contexto, a nadie escapa que la utilización de algunos términos en
geografía ha sufrido modificaciones porque las representaciones
cognitivas y por qué no decirlo, las
representaciones cartográficas han
cambiado siendo algunas de uso reciente. Está claro que esas representaciones
están ligadas a las concepciones que las
subyacen y por ende a las diferentes percepciones, valores y aspiraciones que
se tengan. A modo de ejemplo se mencionan: Territorio, Estado,
Internacionalización, Mundialización Globalización.
Términos
como: Territorio local, regional,
nacional y planetario son representaciones, y existen relativamente fuera
de nuestras construcciones intelectuales. A nadie escapa, que hoy en día las
fronteras que demarcan los espacios, en
nuestras representaciones
cognitivas han cambiado. Como a la geografía le interesa el conocimiento de la
vida del ser humano en los espacios de la tierra, y como ella, según Bailly
(1998), es un conocimiento de
representaciones elaboradas por los geógrafos acerca de las interacciones de las sociedades con el
espacio geográfico, se evidencia la
necesidad de elaborar nuevas
representaciones y reconstruir otras.
Este tipo de aprendizajes tiene que ver con el saber hacer y se relaciona con localizar y ubicarse o saber situarse en el espacio.
Hoy más que nunca la geografía tiene un contexto socioespacial que la
sitúa ante retos verdaderamente necesarios de intersección y, por tanto,
en el ámbito de las actuales ciencias sociales, su figuración no debe pasar
desapercibida. Como hoy en día, todo
cambia a gran velocidad y son los
avances tecnológicos los responsables de que el tiempo entre los distintos
puntos de referencia de la tierra se
abrevie, hasta tal punto que
algunos piensan que distancias y límites han desaparecido, se
debe conocer con claridad cuáles son los
puntos de referencia y de intersección
de nuestras relaciones.
Las relaciones
entre los hechos locales y el funcionamiento global, hace necesario
manejar conocimientos de tipo geográfico
que, sin lugar a dudas, debe provenir de una educación geográfica
contextualizada. En la actualidad, hechos cotidianos asociados a lugares
particulares pueden ser fuertemente afectados por circunstancias políticas o
económicas acaecidas en los lugares más remotos del planeta. El entendimiento
de este fuerte entretejimiento de los lugares se convierte en uno de los retos
más interesantes de la geografía; esto en el contexto de la globalización, en el cual los mejores lugares
se convierten en puntos de una red altamente articulada y lo suficientemente
flexible como para permitir la rápida alternancia en la jerarquía de los
mismos. En este escenario, se debe
comprender que con frecuencia los
actores ya no son los países, sino las
ciudades o, más específicamente, los lugares dentro de las ciudades, esto
requiere del manejo de conocimientos de
la geografía, además de otros.
¿Cómo
representar ese conocimiento que esta sufriendo modificaciones tan notables?.
Hoy en día, ya no hay una delimitación tan marcada que separa los espacios; las fronteras son
vistas como unión y no como
separación, como nexos aglutinantes,
espacios de convivencia y de interacción de culturas.
Estamos
en la era de la complejidad lo que
implica la necesidad de buscar nuevas interpretaciones e imágenes, una nueva
cartografía que represente fenómenos como: redes de comunicaciones política,
tecnológicas, existencia de los nuevos
bloque económicos y políticos, áreas de conexiones a través de tratados,
regiones alfabetizadas por la tecnología, regiones con crisis ambientales, etc.,
Conceptos
como Estado, ciudadanía,
internacionalización, también han sufrido cambios. Recordemos que a partir de las
últimas décadas del siglo XIX y durante el transcurrir de un tiempo cercano
a un siglo, la escuela ponía un
marcado énfasis en la enseñanza de
valores que exaltaban el sentimiento
patriótico, en la existencia de un Estado hegemónico con clara identidad nacional y circunscrita a
las fronteras geográficas del país, en
la conceptualización de la ciudadanía
como el acto de manifestar la voluntad popular sufragando en las elecciones
políticas. La ciudadanía, ya no se expresa solamente por la emisión de un voto.
Recordemos que en Estados Unidos está inscrito en los registros electorales la
mitad de la población con derecho a voto y sólo sufraga el 50% de los
inscritos; se expresa también en el
cumplimiento de otros deberes
comunitarios y en la cancelación de impuestos, ya no se es tan sólo ciudadano de un país sino de
una región y del mundo. En el mundo,
la existencia de bloques de países muy desarrollados marca su influencia en otro conjunto de
países no desarrollados o de distinto grao de subdesarrollo. En este
escenario, se firman tratados que significan ventajas económicas para
los firmantes, pero, también implican acuerdos sociales, ambientales, respeto a
los derechos humanos y otros acuerdos,
todo lo cual, trascienden lo que se
entendía por el manejo de la soberanía
interna de un Estado; a modo de ejemplo, para que los salmones de Chile sean
colocados en el mercado europeo, no sólo es necesario respetar las normas de
calidad en su producción, sin utilizar determinados productos como la malaquita
verde o determinados antibióticos en su
cultivo, sino que también se debe respetar las normas que evitan la contaminación del ambiente en que se
producen; estos son efectos de la globalización.
Internacionalización
se entiende como el proceso por el cual diversos Estados-Nación
se relacionan entre ellos (Serrano, 2000). En este sentido, la globalización
exige una internacionalización más intensa porque los Estados-Nación tendrían
que apoyarse más entre sí frente a ciertos agentes globales nocivos. Pero,
también se han establecido relaciones entre personas y organizaciones de
diversos países al margen de los Estados-Nación, por ejemplo, en las empresas
multinacionales, en las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) de ámbito
mundial, en las redes de economía ilegal, en las visitas de los usuarios de
Internet de diversos países a una Web determinada, o en la visión vía satélite
de un programa televisivo norteamericano desde países alejados de los Estados
Unidos.
Mundialización
es el proceso por el cual los
ciudadanos del mundo comparten una determinada experiencia, un determinado
valor o un determinado bien. Pero, la
globalización no ha llegado a todos los ciudadanos del mundo. Existen áreas
geográficas o grupos sociales que han sufrido pasivamente la globalización porque
han quedado desconectados de las redes de comunicación, de los
flujos de capital, de los destinos de
las inversiones empresariales, o de las reivindicaciones de los derechos
humanos. Son áreas geográficas o grupos humanos que están al margen de la luz y del movimiento que inyecta la globalización
por donde pasa. La globalización, tal
como se ha concretado hasta el momento, no ha repartido sus beneficios a
todo el mundo: se está quedando corta
respecto de lo que podría ser la mundialización. En este sentido, habría personas,
grupos humanos y regiones más globalizados que otros. La globalización
es una cuestión de grado. Un ciudadano conectado a Internet, que tiene
un trabajo relacionado con la economía global, que habla inglés, que viaja, y
que tiene amigos en países alejados está muy globalizado. Un país que
empieza a conectarse con sus vecinos a través del comercio de ciertos productos
está un poco globalizado. A diferencia de los términos internacionalización
y mundialización, globalización significa el proceso de
interconexión financiera, económica, política, social y cultural posibilitada
por las TICS, que relaciona a determinadas personas y organizaciones gubernamentales
o no, creando dinámicas complejas de relación y de exclusión.
Esta
nueva mirada del estudiante hacia el mundo a través de la geografía y de
otros conocimientos aportados por las Cs. Sociales le posibilita
ampliar sus horizontes del conocimiento, entendiendo el fenómeno del
cambio, la conexión de lo local con lo
mundial y la incertidumbre del futuro.
2)
Adquisición y fortalecimiento del
sentido de identidad personal, local, nacional.
En el enfoque positivista, la enseñanza de
la historia y de la geografía se
abordaba desde lo general a lo
particular, de lo lejano a lo cercano, de lo universal a lo nacional y por último a lo local
(cuando se consideraba); esto en la
certeza de que mediaría
un extenso período cronológico para que hubiese grandes cambios.
La identidad es un fenómeno relacional referida
a la vinculación que una persona
tiene con un determinado espacio,
personas o cultura, de la cual siente
que forma parte. La vinculación se expresa en
la interacción con elementos
naturales, con formas de vida y modos de expresión. Esta relación puede variar
en el tiempo y en el espacio. Según Villanueva (2002), cuando creamos o vivimos
en lugares, creamos identidades, por
tanto, la identidad en cierto
sentido se está construyendo siempre.
Junto al concepto de identidad es preciso
señalar también el concepto de ciudadanía. A escala europea, cada vez
tiene una mayor capacidad de atracción la región, considerada como unidad
básica de afiliación social, ofrece un potencial de ciudadanía mucho más
directa y personalizada, de forma que van apareciendo nuevas modalidades de
compromiso político.
En
el contexto de la globalización es necesario fortalecer el conocimiento y el
sentido e identidad con lo propio, lo local y nacional para observar el
escenario mundial, de lo contrario se
corre el riesgo de perder la propia
identidad como país y como nacionales de un país determinado.
A
menudo, parece percibirse que estamos
siendo atrapados o consumidos por la
globalización. Para que las personas ni
los países pierdan su identidad de tales,
es necesario fortalecer la propia
identidad como persona, el conocimiento de sí mismo, de las propias raíces, de las fortalezas
y debilidades que se tiene y de
reconocer las amenazas del entorno. Lo mismo sucede con las localidades
y los países. Es necesario fortalecer el conocimiento y valoración de lo local, lo nacional, de la propia historia, cultura y expresiones que
la representan, valorar las
potencialidades buscando las alternativas
mejores para su desarrollo (propiciando el desarrollo endógeno y sostenible a
nivel local, nacional). En este tipo de aprendizajes, participa fundamentalmente la escuela en
cualquier nivel de la enseñanza, coadyuva
la educación informal que entrega la familia y la propia comunidad. En la educación formal tiene activa participación la enseñanza de la geografía además de las otras ciencias
sociales.
En
el tema de la búsqueda del
fortalecimiento de las identidades locales frente al fenómeno de la
globalización es un problema principal en las
Ciencias Sociales. Es importante que se analicen las respuestas de las
poblaciones locales para hacer viables las
posibilidades económicas de sus potencialidades y de sus culturas locales ante el fenómeno globalizador que se impone sin
contrapeso. Con relación a esto, interesa el rescate y valorización del
patrimonio histórico, geográfico y
cultural, y la preservación de la diversidad cultural, a modo de ejemplo en
Chile: mapuche, aymara, atacameños,
rapa-nuí, campesinos criollos, pequeños
mineros ("pirquineros"), sectores urbanos marginales y grupos de
inmigrantes como peruanos, ecuatorianos, entre otros (Thomas y Hernández,
2000).
Frente
al fenómeno globalizador y las nuevas condiciones económicas, sociales y
culturales impuestas a las poblaciones latinoamericanas, sólo queda el camino
de la recuperación y revalorización de lo local, lo que puede lograrse a través
de la educación, especialmente a través de la enseñanza de las Cs Sociales,
entre ellas la Geografía.
3)
Desarrollo del pensamiento crítico
asumiendo posiciones valóricas. El
crecimiento y la autoafirmación personal son objetivos del conjunto de la
experiencia formativa de la Educación Media.
El sector de Ciencias Sociales debe
desarrollar conocimientos, habilidades y disposiciones no sólo para conocer y comprender el entorno
social sino también orientarse hacia una actuación crítica y
responsable en la sociedad.
En el
caso de la globalización habría tres
vías para situarse frente al fenómeno: rechazarlo, aceptarlo incondicionalmente o aceptarlo con
reparos demandando que los países más
ricos entreguen cuotas más altas de bienestar para los que tienen menos. La
primera correspondería a una postura anti globalización, la del rechazo es
conocida también como fundamentalista, se ubica en las zonas
excluidas de la globalización. Se excluye a los que “excluyen", sin
embargo, hay conciencia las TICS siguen avanzando, se concretan proyectos económicos, políticos y culturales,
educacionales en las sociedades que se
van incorporando a la globalización, las otras quedan excluidas. La segunda correspondería
a la de la aceptación incondicional del
neoliberalismo; ha servido a agentes económicos
poderosos que invierten en proyectos económicos que reportan grandes ganancias
y que a veces producen desequilibrios
ecológicos, desigualdades económicas, exclusiones sociales y culturales. La
tercera alternativa consistiría
en aceptar que hoy en día vivimos más interconectados y con más posibilidades
de relación, pero que estas nuevas posibilidades suponen al mismo tiempo riesgos
y oportunidades. Consiste también en entender y señalar
que la globalización es un
proceso susceptible de manejar aumentando el bienestar para el mundo, especialmente
para los que tienen más carencias; este es el principio de equidad que propicia
Chile para su población y en el plano
educacional se ha tomado distintas medidas; es
el llamado que se ha hecho en el
interior del país a las grandes empresas,
especialmente en los últimos
años, pidiéndoles que aumenten sus esfuerzos en medidas sociales que beneficien a sus trabajadores
y en como lograr una distribución más equitativa de los ingresos nacionales
y en
el exterior, tratando de sensibilizar a los gobiernos de los países más ricos
para que concedan más beneficios para
los Estados que tienen menos.
A modo de
síntesis respecto de este punto, se trata
de que a través de la enseñanza
de la geografía el estudiante no sólo
conozca y entienda el mundo en que vive,
sino que también, concordante con su desarrollo como persona vaya situándose reflexivamente y con autonomía
frente a él, con actitud positiva que contribuya a mejorarlo
y no a desmejorarlo.
4) Apertura o integración de lo regional y
universal. La idea de
fortalecimiento de la identidad local y nacional no es opuesta con el
sentimiento de ser miembro de una
comunidad regional y del mundo. A escala europea, por ejemplo, se está
potenciando en sus habitantes la tracción por
la región, considerada como unidad básica de afiliación social, capaz de
ofrecer un potencial de ciudadanía mucho más directa, personalizada y de amplitud territorial que
permite más movilidad a la persona. La movilidad explica el concepto de
ciudadanía fluida, en función de la residencia y no con el nacimiento. Esa
movilidad es la causante de que la arquitectura mundial se esté modificando
profundamente. La movilidad de hombres, informaciones, bienes, implica la idea
de globalización. (Villanueva, 2002). Lo mismo podría suceder en un futuro
cercano con América Latina o parte de ella.
5)
Valoración de la persona y apertura a la
diversidad
En
esta sociedad cada vez más
interconectada y compleja se necesitan visiones amplias que contemplen una
mirada amplia de respeto y aceptación de la pluralidad y de la diversidad; así
como cada espacio es singular y hay diversidad de espacios y paisajes en la
tierra, y cada uno de ellos se debe respetar,
valorar y proteger; cada persona
es singular y hay diversidad de personas en la tierra, y cada una de ellas
merece ser valorada, y respetada. En la de
apertura al mundo, se precisa una educación de la pluralidad, de
respeto a la diversidad. Este tipo de educación implica conocer y presentar una
actitud de respeto a lo diferente. La
geografía tiende a la apertura, e invita a conocer a los demás. Es
universalista, transciende la función de conferir la identidad y contribuye a situarnos en relación con los
demás. La geografía educativa tiene mucho que decir en la necesidad cada vez
mayor que se tiene de una educación de la pluralidad y este tipo de educación
implica conocer y presentar una actitud de respeto a lo diferente.
En
la medida que las personas aprendan a aceptarse y a respetarse en la diversidad
las naciones y los Estados podrán interactuar en la diversidad. Hoy nos movemos
en un mundo que esta valorando el multiculturalismo y plurinacionalismo y se espera que las relaciones se dan en un plano de igualdad
interculturalidad e internacionalidad.
A la vez que se crea un espíritu de comprensión internacional, una
nación o una persona que vive en contacto con otras personas y el resto de
comunidades, evita su auto referencia y el reduccionismo. Sólo una cultura viva, preservadora de sus orígenes y creativa a la vez, es capaz de
soportar el encuentro con otras culturas.
La
enseñanza de la geografía debe resaltar aquello que une a los hombres por
encima de lo que los distingue, si bien inicialmente, es importante que se
reconozca el concepto de singularidad; cada individuo es único, no podemos ir
hacia el otro sin saber quienes somos. El sentimiento y apego a una tierra, no está en contradicción con el hecho de
apreciar la alteridad, es más, llegar a comprender que el mundo es un entramado
de sistemas imbricados significa darse cuenta de que no existen soluciones
aisladas a los problemas.
Estos
objetivos no sólo se pueden lograr a través del trabajo con algunos contenidos sino también con la
aplicación de estrategias metodológicas
relacionadas con el trabajo colaborativo, utilizable en cualquier sector o
subsector de aprendizaje de acuerdo
con los enfoques educacionales en
vigencia y que propician la metodología activa en los estudiantes. En efecto,
aprendizajes como: solidaridad, libertad, respeto mutuo, escuchar, asumir roles, ejecutar un trabajo
en equipo, se aprende haciendo, es
decir, practicando. En
estos aprendizajes participa el ser en
la dimensión social, y se educa al
futuro ciudadano para que desarrolle su
capacidad y buena voluntad de trabajar con otras personas, con distintas
identidades culturales en diferentes escenarios públicos buscando puntos de
acuerdo común para crear algún proyecto
común (Buitrago, 2005).
6) El respeto,
cuidado y preservación del
medioambiente. Cuando la persona en su opción personal frente al ambiente hace suyo los principios
de respetar, preservar y cuidar el ambiente y sus actitudes, hábitos y acciones se orientan en este sentido está
desarrollando aprendizajes que se relacionan con el ser. El ser en la dimensión
personal, implica la conciencia de la
propia contribución personal a la protección ambiental, aquilatando los conocimientos y experiencias
que se refieren a la finitud de
los recursos naturales y la
fragilidad de los ecosistemas motivándose a participar activamente en las decisiones que sobre ellos se tomen
(Buitrago, 2005); en estos aprendizajes, la geografía, tiene un rol de
primerísima importancia.
La educación ambiental puede insertarse en la práctica de diversas formas
dependiendo del sistema escolar. En algunos sistemas escolares la educación
ambiental es integrada cuidadosamente a través del curriculum, sostenida sobre
una guía de alcance y secuencia que asegura que los objetivos se cumplen a
través del pasar del alumno por el sistema educacional. En otros sistemas
escolares, la forma de ver la educación ambiental es parcial y en algunos
momentos no como un programa permanente y continuo sino como objetivo
transversal a través del curriculum.
Una realidad muy común en el
sistema educacional chileno es considerar
la educación ambiental como un agregado al programa escolar, como una
actividad extraescolar, ósea, que después de la clase formal en un club o grupo
ecológico se hace educación ambiental y por su puesto solo llegan aquí los
alumnos que poseen una base familiar o de un entorno natural que los llevan a
ser particularmente sensibles al tema pero no se ve reflejado como el objetivo
de crear hábitos y actitudes en los todos los alumnos.
Se puede señalar que la educación ambiental nació como
una necesidad para que el ser humano
entienda que el mundo está cambiando
por la acción directa o indirecta
del propio ser humano y entienda que debe enmendar su rumbo y cambiar
de actitud respecto al mundo, de lo contrario, las generaciones futuras
sufrirán las consecuencias. La educación ambiental es un instrumento vital para
cambiar el modelo saqueador del planeta por un modelo de desarrollo sostenible.
La educación, en este caso la geografía,
puede ser un medio que
sensibilice a las actuales y nuevas generaciones hacia el logro de actitudes y
de hábitos de respeto, cuidado y preservación del ambiente.
3. Conclusiones
A modo de conclusión, al
situarnos reflexivamente en el escenario
del siglo XXI, de cara al mudo y a la globalización y particularmente ante el fenómeno del
cambio, los diversos aprendizajes
propios de la geografía considerados en
el sector de Historia y Cs. Sociales
del actual curriculum de educación
media en Chile y teniendo presente los cuatro aprendizajes básicos recomendados
por la UNESCO , se podría señalar que se pueden lograr en los dominios:
Cognitivo o del aprender a conocer, psicomotor o aprender a hacer (localización
geográfica y trabajo cartográfico, manejo de la tecnología, manipulación de objetos, informática,
etc.); en el afectivo, actitudinal o
valórico o aprender a ser y en
aprender a vivir juntos o a estar a través del trabajo colaborativo. No
obstante, todos contribuyen al
fortalecimiento del ser. Si se
pudiese separar los aprendizajes
valóricos de los otros, como se ha tratado de hacer en el presente trabajo,
teniendo presente que el ser humano
aprende en forma integrada participando
en el proceso las distintas áreas, se
podría reconocer como aprendizajes valóricos propios de la geografía aquellos
que contribuyen a:
·
El fortalecimiento del sentido de
identidad personal, local, nacional
·
El desarrollo del pensamiento crítico asumiendo posiciones valóricas.
·
La apertura o integración de lo
regional y universal.
·
La valoración de la persona y apertura a la
diversidad
·
El respeto, cuidado
y preservación del medioambiente
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Geografía y Ciencias Sociales. Universidad de Barcelona Vol. VII, nº 342,
15, enero 2002
15. Weinstein, J. (2001). Joven y alumno. Desafíos de la enseñanza media. Ultima Década N° 15,
ITINERARIO
DEL TRABAJO DE TERRENO EN LA
CIUDAD DE TEMUCO
Fecha:
07 de Octubre de 2005, entre las 15
a 18 horas.
Conducen:
Sra. Marta Campos. Universidad Nacional del Sur, Bahía Blanca. Argentina
Srs.
Gustavo Navarrete M. y Pedro Riffo A. Universidad de La Frontera de Temuco
Recorrido-Lugar
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Observación
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Detención
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1
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Salida
UFRO. Estacionamiento Campus Andrés Bello. Patio delantero
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Ejes
direccionales de ingreso y salida, sur y sureste de Temuco.
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Efecto de
ruptura que provoca
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Equipamientos
y servicios en torno al eje Caupolicán.
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No
hay
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2
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Caupolicán
esquina Balmaceda, hasta
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Cambio de
uso de suelo en
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Presencia:
Terminal de buses rural, Feria Pinto y Estación de FF.CC.
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Barrio
estación como hito fundacional e histórico de la ciudad.
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Detención N°1:
En
edificio de
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3
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Estación
de Ferrocarriles
hasta
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Visión de
las diferentes terrazas donde se ha emplazado la ciudad de Temuco. Los hitos,
el Río Cautín y el Cerro Conunhueno
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El centro
cívico, comercial y de servicios entorno a la plaza Aníbal Pinto.
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Transformaciones
arquitectónicas y urbanas en este espacio.
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Detención N° 2:
En
plaza de Armas Aníbal Pinto
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4.
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Plaza
de Armas- Calle M. Montt- Av. Alemania hasta el Torremolinos
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Prolongación
del centro comercial por calle Montt y su extensión hacia Av. Alemania.
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Av. Alemania
como nuevo eje comercial, de servicios y de centros educacionales.
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Perdida del
sentido original de
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Detención 3:
Mall
Mirage y Torremolinos
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5
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Sector
Torremolinos hasta Av. Andes
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Primera gran
expansión urbana hacia el poniente a partir de la década del
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No
hay
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6
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Sector
Av. Andes- INACAP y Fundo El Carmen.
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Expansión
urbana preferentemente residencial
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Conjuntos
habitacionales con diferentes estratificaciones socioeconómicas.
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Loteamiento EL
CARMEN (fenómeno Salto de Rana), formación de otra ciudad fuera del límite
urbano actual.
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Detención 4:
Análisis
y Comentarios
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7
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Carmen
Chico.
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Proyecto de
parcelación para estrato socioeconómico alto, constituido por parcelas de
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Problemas de
competencia en el uso del suelo entre el uso de la vivienda y el uso
agrícola.
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Detención 5:
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Observatorio
del emplazamiento de la ciudad y la relación de esta con su micro y macro
espacio.
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Conclusiones
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8.
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Carmen
Chico hasta el Líder Vecino por Av. Pablo Neruda
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Los nuevos
sectores habitacionales.
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La acentuada
expansión de la ciudad hacia las planicies occidentales.
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Los nuevos
modelos de urbanización.
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Detención 6:
En
sector Líder Vecino
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9
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Regreso
a
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Llegada
a Estacionamiento
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Detención 7:
Evaluación
Final
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